Desde hace unos meses, los muñecos hinchables hiperrealistas han adquirido un protagonismo absoluto y todo apunta a que se van a convertir en uno de los productos estrella de estas Navidades, especialmente entre aquellos a los que les gusta comprar relagos picantes para su pareja o sus amigos.

Pero ¿quién compra estos muñecos: hombres o mujeres? ¿Y qué buscan cuando realizan esta compra? El número de mujeres que han adquirido estos juguetes sexuales ha aumentados notablemente en los últimos tiempos, tanto que ha llegado a igualar al número de hombres que adquieren muñecas hinchables, mucho más alto hasta ahora. Aunque también hay que tener presente que una parte de estos muñecos hiperrealistas van a parar a homosexuales que se sienten atraídos por estos maniquíes.

Estaba claro que el negocio de los muñecos/as hinchables pasaba por sofisticarse hasta el punto de alcanzar un grado de realismo impensable hace años. Lo que ocurre es que precisamente su grado de fidelidad con la realidad ha hecho que para otras compradoras, este tipo de muñecos comiencen a ser un tanto “descorcentantes”. Si estos muñecos son capaces de tener una piel que imita el tacto humano, almacenar temperatura corporal y lucir órganos sexuales de consistencia y tamaño similar a los de verdad, ¿qué más podemos esperar?, ¿qué hablen y giman como si de un episodio de Black Mirror se tratara? Pues quizá lleguemos a eso y mucho más…

Muñecos personalizados

Uno de los motivos que ha hecho aumentar la demanda de “amantes de silicona” es que la compradora puede elegir algunos aspectos del muñeco que llegará a su casa. El color de la piel, el color de los ojos, la presencia de pene flácido o erecto… son algunos de los ragos que la cliente puede seleccionar a la carta. Y sin embargo son pecas, cicatrices, tatuajes… lo que más se demanda, reflejando el deseo que tener un muñeco lo más parecido posible con un hombre normal.

Y como no podía ser de otra manera, estos compañeros de plástico ya son objeto de estudio y en la Universidad de California han llegado a la conclusión de que, si bien es cierto que la mayoría de las mujeres que compra uno de estos muñecos “no se siente orgullosa”, tampoco es algo a lo que den demasiada importancia siempre que no se convierta en un comportamiento obsesivo. Incluso ha aumentado el número de mujeres que no persigue fines eróticos o sexuales con estos muñecos, sino una especie de compañía presencial, especialmente a la hora de dormir. Muchas de ellas aseguran que si buscaran fines exclusivamente sexuales, habrían adquirido un vibrador. El hecho de optar por un muñeco hiperrealista deja claro que se trata de algo que tiene más que ver con los afectos y con sentirse arropada y acompañada.

Y tú, ¿te comprarías un muñeco hiperrealista? ¿Qué te parece esta revolución que estamos viviendo? ¿Se llegará a la desexualización de la sociedad como afirman algunos investigadores? Tendremos que esperar para ver qué nos depara. Mientras tanto, ya sabes que la mayor gama de regalos picantes y juguetes sexuales te espera en Sex Shop El Más Barato. Tu placer al mejor precio.