Cuando se trata de mantener viva la pasión, todo vale. Por eso resulta tan importante que cada pareja sea capaz de encontrar aquella fórmula que le impida caer en monotonías que acaben con su vida sexual. Por ejemplo, los hay que apuestan por adquirir regalos picantes en nuestra tienda online para aportar un poco de chispa a sus encuentros íntimos. Otras parejas, han optado por introducir el sexting en su relación, una estimulante práctica que puede provocar que el deseo aumente a golpe de caracter. ¿Sabes en qué consiste? ¿Y cómo practicarlo con éxito? Si no es así, no dejes de leer este artículo en el que te lo contamos con detalle.

El sexting es el interesante arte de intercambiar mensajes eróticos (a veces acompañados de fotografías) con una persona con la que se mantiene (o se desea mantener) un relación sexual. Hay parejas que lo practican cuando están alejadas como si de una especie de sexo virtual se tratara. Sin embargo, cada día son más las personas que encuentran en este chateo, una práctica sexual en sí misma, tanto si se practica con la pareja habitual como si se hace con una persona desconocida.

Pero a la hora de disfrutar y hacer disfrutar con el sexting es cuando no todo vale. Recurrir a frases manidas de película de serie B no va estimular mucho a quien esté al otro lado del teléfono. “Me pones a mil” o “No puedo esperar a esta noche” no son el culmen de la lujuria precisamente, de ahí que sea tan importante seguir los consejos que te vamos a dar para superar el nivel básico de sexting.

No te desnudes demasiado pronto

Como ocurre en la vida real, los preliminares cuentan y mucho. No puedes comenzar un intercambio de mensajes eróticos queriendo “notar tu pene dentro de mí” o enviando una fotografía de tus genitales, salvo que se trate de alguien con quien se mantiene una relación estable y haya confianza suficiente para hacerlo. Pero si no es así, se trata de ir estimulando a la otra persona poco a poco, realizando un calentamiento a golpe de palabras que provoque una excitación cada vez mayor.

Lo más aconsejable es guiarte por tu corazón, tu experiencia y tu lívido, y tratar de plasmarlo con palabras, huyendo de frases hechas que carezcan de espontaneidad. Cuenta cómo te sientes, qué te gustaría que ocurriera, qué te estás imaginando… pero todo ello de forma sencilla, sin resultar demasiado bestia ni demasiado pedante.

Igualmente, aunque las fotos pueden ser muy útiles y estimulantes, no vayas directo al grano. En un momento dado, una foto sinuosa de una espalda o un canalillo siempre será mucho más sugerente y avivará mucho más el fuego que enseñar directamente los pechos o el miembro.

Cuidado con los tiempos muertos

Si el sexting es el sexo literario, el feedback de la otra persona resulta fundamental. Hay que cuidar tanto las respuestas cómo los tiempos de silencio, que se convierten en un arma más en la excitación textual: se trata de contestar dentro de un periodo de tiempo razonable pero manejando bien los segundos ya que una pequeña espera puede resultar muy excitante mientras que un exceso puede actuar como un jarro de agua fría para el calentón.

Y en el sexo virtual, el tamaño también importa, pero en este caso el de las frases que deben contener las suficientes palabras como para describir y plasmar lo que se quiere decir o hacer pero sin convertirse en testamentos eternos que requieran pararse a leer con gran atención y detenimiento. Aunque si debes pecar de algo, que sea de exceso: cuando estás enganchado a la conversación, leerás lo que te echen y cuanto más largo y detalles contenga, mejor.

Y por último, como expertos en el mundo de los juguetes sexuales y artículos eróticos, te proponemos pasar a un nivel superior en el sexting mediante la recreación de escenarios en los que tenga lugar el relato erótico que estáis construyendo entre los dos. Si al él o ella le excita hacerlo en lugares públicos, ¿qué mejor manera de iniciar una conversación subida de tono que situando vuestro encuentro en un parque en el que estáis rodeados de gente?

Como ves, el mundo del erotismo ha encontrado un aliado en los teléfonos móviles, desde los cuales además de practicar sexting puedes entrar y echar un vistazo a los productos que te esperan en Sex Shop El Más Barato.