Los geles y aceites lubricantes que encontrarás al mejor precio en nuestro sex shop online, se han convertido en los mejores compañeros de juegos durante la llamada “fase de los preliminares”, ese momento en el que se inicia un encuentro sexual y que para muchos es un mero trámite a cumplir antes de pasar a la penetración mientras que para otros constituye una práctica sexual en sí misma.

Pues sí, los preliminares importan y mucho. Y no solamente porque sirvan para calentar motores antes de avanzar más en el acto sexual, sino porque es el momento en el que dos personas van descubriendo realmente su sexualidad, conociendo sus cuerpos y estableciendo una complicidad que será clave cuando llegue el momento del coito. Por ese motivo, hoy nos gustaría contarte qué debes y qué no debes hacer durante este momento de calentamiento sexual.

No tengas prisa: Los preliminares no pueden ser practicados con prisa o como si de un favor se tratara para alcanzar un estadio posterior. Los dos miembros de la pareja deben tomarse su tiempo, disfrutar de acariciarse, de tocarse y de ir estimulándose mutuamente para que a ambos les entren ganas de pasar a “lo que viene después”.

Es el momento de hablar: Cada pareja es un mundo y las hay que disfrutan del sexo en absoluto silencio mientras que otras caen en una incontinencia verbal de palabras estimuladoras. Pues bien, en cualquier caso, la práctica de los preliminares es el momento perfecto para no quedarse callado, para preguntar lo que gusta o lo que no o para expresar lo mucho que se está disfrutando con una u otra caricia. Si se trata de calentar motores, las palabras pueden contribuir y mucho.

Haz un recorrido por todo el cuerpo de tu pareja: Los preliminares no consisten solo en besarse y en realizar un rápido toqueteo de pechos y genitales. El cuello, las orejas, la espalda, los muslos… son partes que también debes acariciar o lamer en esta fase preliminar. Seguro que tu pareja te lo agradecerá y estará deseando que la cosa vaya a más.

No os quitéis la ropa apresuradamente: Aunque a veces la confianza o la pasión pueda hacer que el acto de desnudarse se convierta en un trámite sin más morbo, es un buen momento para seducir, jugar y estimular. Realiza movimientos sensuales o deja que sea tu pareja la que te desnude mientras disfruta de lo que va descubriendo, especialmente si llevas ropa interior sexy para la ocasión.

Artículos que ayudan: Y como te decíamos, aplicar aceites y geles lubricantes, divertirse con alguno de los juegos picantes que encontrarás en nuestro sex shop El Más Barato, utilizar lencería sexy o recurrir a un juguete sexual, pueden hacer que los preliminares se conviertan en un momento tan estimulante que os haga alcanzar el clímax.